Ante una situación excepcional como la que estamos viviendo y en la que tenemos que evitar el contacto social, lo primero que pensamos es en proteger a nuestra familia, saber que se encuentran bien y en buscar los medios para que el vínculo, en caso de no estar en el mismo espacio se mantenga intacto. En estas circunstancias ¿cómo se gestiona para que los menores puedan compartir tiempo con ambos progenitores si tienen una custodia compartida?

En estos días, los adultos tenemos que hacer un gran esfuerzo para mantener la calma, adaptarnos a las nuevas rutinas y no dejar llevarnos por la incertidumbre, y lo hacemos buscando la seguridad, en algunos casos de la justicia. Esto conlleva que, como adultos responsables, no nos olvidemos de uno de los grandes perjudicados de la situación que, además lo son en silencio, los niños y niñas. Si a esto le sumamos que tiene que compartir su tiempo y espacio con ambos progenitores debemos preguntarnos ¿qué pasa con las familias que dependen de una custodia compartida durante este estado de alarma?

Desde que se empezó a hablar de la posibilidad de que fuese decretado el estado de alarma, los profesionales que, de un modo u otro, nos dedicamos al derecho de familia, ya intuíamos el problema que se avecinaba en relación con el cumplimiento o no del régimen de custodia y visitas de menores en el caso de progenitores separados.

Hasta unos días después de la aplicación del RD 463/2020 de 14 de marzo y, motivado por la avalancha de denuncias e incidencias, comenzaron a escucharse voces de jueces, colegios de abogados e incluso resoluciones de Juzgados que, con absoluta disparidad de criterios, aportaban soluciones distintas, distantes y muy variadas para permitir que los menores compartan tiempo con ambos progenitores.

Si ya en una situación normal es habitual la existencia de discrepancias de interpretación, el estado de alarma iba a ser una fuente de controversia entre los progenitores separados con hijos menores. Y así fue, surgiendo numerosas dudas sobre si quedaba suspendida la custodia compartida quedándose el menor con el progenitor con el que estaba en el momento de la declaración de la alarma o si en custodias monoparentales se suspendía el régimen de estancia y comunicación con el otro progenitor.

Al haber diferentes interpretaciones en función del juzgado y al no tener unas pautas generales de actuación, el Consejo General del Poder Judicial emitió un comunicado el 20 de marzo de 2020 en el que acuerda que, en caso de discrepancia de los progenitores, corresponde a cada juez adoptar la decisión que proceda en función de las circunstancias de cada caso, en garantía de la prevención de la salud y bienestar de los hijos, así como de la salud de los progenitores y en general de la salud pública, debiendo de ser adoptada la correspondiente decisión poniendo por delante lo mejor para el menor.

De cualquier modo, la principal recomendación de todos los operadores jurídicos ante la presente situación es que los padres y madres, apelando a la sensatez, intenten alcanzar acuerdos que eviten la excesiva judicialización, arbitrando sistemas alternativos como pueden ser la posterior compensación, por ejemplo en período vacacional, por el tiempo que el progenitor no ha disfrutado durante la vigencia del estado de alarma, y permitiendo la comunicación diaria mediante Skype, FaceTime o videollamada de Whats app.

Artículo publicado en Grupo El Progreso, y elaborado por las socias de Executivas de Galicia Asunción Fieira, Esther Pérez, Carolina Pardo-Ciorraga, Luisa Rivas, Monserrat Vale y Mar Vivero.